Todo lo que usoen mi propio multiservicio
Herramientas cortas para dejar de sostener el negocio con la memoria y las manos. Se usan hoy, no cuestan nada y no hay que registrarse.
La radiografía de tu multiservicio
Seis preguntas y te dice cuál de las tres partes de tu negocio te está frenando: cómo entran los clientes, qué pasa con los que preguntan, o si la oficina camina sin ti.
Casi nunca es lo que uno esperaba.
¿Tu oficina es un almacén?
En un almacén nadie llama al dueño para preguntar dónde va una caja. Siete preguntas para saber qué tanto se parece tu oficina a eso.
Al final te dice en qué nivel estás y por dónde empezar.
Los rituales del dueño de multiservicio
Siete costumbres que casi todos tenemos: el papelito, el yo me acuerdo, el déjame lo hago yo. Marcas las que haces y te aparece el primer arreglo de cada una.
Ninguna es pereza. Las inventaste para sobrevivir.
Contratar sin volverte un pulpo
Un pulpo con más brazos sigue siendo un pulpo. Los cinco pasos para que la persona que contrates resuelva sin correr a buscarte.
Si al final no contratas, igual tu oficina quedó ordenada.
La hoja que responde por ti
Las diez preguntas que más se repiten en un multiservicio, ya escritas. Pones tu respuesta una vez, la imprimes, y dejan de preguntártelas.
Trae el ejemplo resuelto adentro.
La hoja de respaldo de tus clientes
Los datos que deberías tener de cada cliente fuera de WhatsApp, en diez columnas ya armadas. Para que el día que te quiten la app no se vaya el negocio con ella.
Se abre gratis en Google Sheets desde el teléfono.
Quién arma esto
Tengo un multiservicio en Estados Unidos. Empecé sola, haciendo cada cosa con mis propias manos, y hoy es una empresa con tres divisiones y más de cuarenta personas trabajando.
Cada recurso de esta página salió de algo que primero me pasó a mí.
Si usas algunoy te queda una duda
Escríbeme y me cuentas qué te salió. Estos recursos resuelven un pedazo; el orden en que armas el resto depende de cómo esté tu oficina hoy.
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